Acompañamiento individual en duelo
Tu Retorno al Ser
“No vine a ayudarte a olvidar. Vine a acompañarte a seguir viviendo sin sentir que traicionas a quien amas.”
Un acompañamiento de 4 sesiones individuales de 75 minutos donde trabajamos cuerpo, mente y espíritu, para que integres tu duelo de forma completa y a tu ritmo: a través de tu cuerpo, que es tu mayor regalo; tu respiración, que es tu energía; tu mente, que es tu razón; y tus emociones, que son tu sentir. En el yoga, a esto lo llamamos tus cuatro cuerpos.
Individual y personalizado: diseñado para ti
De dónde nace
Cuando la muerte de mi hijo trajo el caos a mi vida, estas fueron las herramientas que usé, sola: la meditación, la respiración, el movimiento suave, la escritura y el ritual. Fueron las que hicieron que no perdiera el rumbo.
No es algo que inventé: es lo que a mí me funcionó, y lo que sigo practicando hoy. Por eso puedo acompañarte en él.
¿Te reconoces?
Si despediste a un hijo
El mundo te pide “seguir adelante” mientras por dentro el dolor sigue intacto. No quieres olvidar. Quieres aprender a vivir sin que avanzar se sienta como abandonarlo. Yo también soy esa madre.
Si sostienes el mundo
Por fuera funcionas perfecto, pero a las 3 de la mañana, cuando no hay nadie, te derrumbas sola. Sientes que mostrar tu duelo te haría ver débil, y quizás te da vergüenza no haberlo “superado”. Aquí no tienes que superarlo ni perder tu funcionalidad: tienes un espacio privado y estructurado para honrarlo.
Si vienes de un camino de consciencia
Fuiste a terapia, hiciste retiros, leíste libros, y el dolor sigue sin forma. Ya sabes en teoría que el duelo se transforma. Lo que buscas es vivirlo en el cuerpo, de verdad, no en un taller más, y encontrarle un para qué a tu dolor.
Despediste a un hijo, una pareja, un padre, una madre o un amor que solo tú sabes cuánto ocupaba en tu vida. Tres mujeres distintas. Un mismo dolor que el cuerpo guarda. Un mismo amor que no termina.
El método
¿Qué son los cuatro cuerpos? Es una forma sencilla de mirar todo lo que el duelo toca en ti. Una enseñanza antigua del yoga, la Taittiriya Upanishad, describe al ser humano en capas llamadas koshas: no somos solo un cuerpo, también somos respiración, mente y algo más sutil, capas que se tocan entre sí. Yo adapto esta enseñanza al duelo y acompaño cuatro: tu cuerpo, tu respiración, tus pensamientos y tus emociones. Por eso el duelo no se queda en un solo lugar: no te deja dormir, te acorta la respiración, da vueltas en tu cabeza y se guarda en lo que sientes. En Alquimia diseño cada proceso según dónde esté más atrapado tu duelo.
1 · TU CUERPO (FÍSICO)
Donde el duelo se aloja
El sueño que se rompe, el pecho cerrado, el cansancio. Lo acompañamos con movimiento suave, posturas de descanso y micromovimientos.
2 · TU RESPIRACIÓN (ENERGÉTICO)
La respiración, la llave maestra
El puente entre el cuerpo y la mente. Con la respiración regulamos tu sistema nervioso para que vuelva a sentirse a salvo.
3 · TUS PENSAMIENTOS (MENTAL)
La culpa que da vueltas
La rumiación, el “si hubiera…”, la mente como tribunal. Lo acompañamos con meditación guiada y escritura desde el alma.
4 · TUS EMOCIONES (EMOCIONAL)
Lo que no ha encontrado lugar
La rabia, el vacío, la tristeza, lo no dicho. Escucha profunda y sin juicio, abriendo solo lo que puedes sostener.
Lo primero es que te sientas a salvo. Cuando el cuerpo está en alerta, no se puede “razonar” el duelo: primero hay que devolverle a tu sistema nervioso la sensación de seguridad. Por eso empezamos escuchándote, sin prisa. Si llegas en alerta, calmamos; si llegas desconectada o sin energía, activamos con suavidad. El cuerpo manda, siempre.
El recorrido
Cuatro sesiones individuales de 75 minutos, una por semana. Tú haces el trabajo; yo te guío.
Cada mujer es un mundo. Tu proceso también.
Alquimia tiene una estructura clara, pero no es un programa igual para todas. Antes de cada sesión la diseño para ti, según tu historia, cómo llega tu cuerpo ese día y el momento que estás viviendo. Lo que recibes es un acompañamiento hecho a tu medida.
Llenas un formulario de bienvenida con tu historia, cómo estás durmiendo y cómo vives hoy el duelo. Con eso hago un estudio previo de tu mapa corporal y tu sistema nervioso, y diseño las prácticas que tu cuerpo necesita. Recibes un audio de preparación y las indicaciones para crear tu espacio sagrado.
Un espacio sin juicio para quitarte el peso de “tener que ser fuerte”. Tú hablas, yo te escucho. Aún no hay movimiento: primero necesitas sentirte a salvo. Cerramos con una meditación corta y escribes lo que surgió.
A través de la meditación, aprendemos a localizar dónde vive tu dolor —pecho, garganta, vientre, hombros— y a sentirlo sin desbordarte. Cerramos con una respiración corta y escritura.
Con tu cuerpo ya seguro, llega el momento de moverlo: movimiento suave, respiración y meditación para soltar el peso acumulado y transformar la relación con tu ser amado, de la ausencia física a una presencia más sutil. Y lo llevas a la escritura.
Un cierre ritual con los cuatro elementos —fuego, aire, agua y tierra— para integrar tu nueva identidad y honrar a tu ser amado desde el amor y la gratitud, no desde el sufrimiento. Escribes tu propio cierre.
Tu PDF personalizado con tu respiración ideal, tus posturas de rescate y las preguntas clave para tus días difíciles. Tu mapa para seguir caminando sola.
Todo lo que incluye
Con honestidad: en cuatro semanas no se “arregla” un duelo. Alquimia no es un milagro; es un comienzo. Estas son posibilidades, no promesas. Si al terminar quieres profundizar en tu conciencia y dar un paso más en tu expansión, existe un acompañamiento de continuidad que conversamos juntas en la última sesión.
Cargar el dolor sola y en silencio
→ Sentirte menos sola y poder nombrarlo
El cuerpo como una batalla constante
→ El cuerpo como un refugio
Culpa por seguir viviendo
→ Compasión hacia ti misma
Miedo de volver a sonreír
→ Honrar el amor sin perderte
Testimonios
“El duelo es una experiencia muy difícil de afrontar, pero a través de las 4 sesiones con Olga sentí cómo mi mente bajaba la guardia, a través de las respiraciones y los movimientos adaptados a mí que Olga me diseñó. Ahora mi dolor ya no me controla. Gracias, Olga, por compartir tu experiencia.”
“Mi mente era la que llevaba las riendas de mi vida. Me sentía sola, frustrada y abrumada por mi duelo, pero a través del acompañamiento con Olga comprendí que el dolor no venía a martirizarme, sino a hacerme ver la vida con una perspectiva diferente, más humana. Gracias, Olga, por tu ayuda: hoy me siento un ser más liviano y en proceso de evolución.”
“No vengo a sanarte. Vengo a sostener la luz mientras encuentras tu propio camino de regreso a casa.”
Para quién es
Que siguen funcionando hacia afuera, pero sienten que el cuerpo, la culpa y la historia necesitan un lugar más íntimo para integrarse.
Si tu ser amado partió hace muy poco, o estás atravesando una crisis de salud mental, con todo mi cariño este aún no es el espacio. Lo conversamos y te oriento hacia un apoyo profesional adecuado.
Cómo ingresar
Escríbeme la palabra ALQUIMIA por WhatsApp.
Llenas el formulario de bienvenida.
Confirmamos juntas que es tu momento.
Realizas el pago y agendamos tu primera sesión.
Online, por videollamada de Google Meet, desde donde estés. Solo necesitas un espacio tranquilo, ropa cómoda, un tapete o una manta, y tu espacio sagrado: una vela, un vaso de agua y un cuaderno.
No. No se trata de flexibilidad ni de posturas difíciles. Cada práctica se diseña según cómo está hoy tu cuerpo.
Sí. Lo que hablamos queda entre nosotras: las sesiones son individuales y privadas, y no comparto tu historia con nadie, salvo que tu vida esté en riesgo. En ese caso, mi prioridad es cuidarte y orientarte hacia ayuda profesional.
Te llevas “La Ruta de Regreso al Ser”, tu guía personal para seguir practicando sola. Y si sientes que quieres profundizar en tu conciencia y seguir acompañada, existe un acompañamiento de continuidad que conversamos juntas en la última sesión, sin compromiso.
No. La espiritualidad aquí es una puerta abierta, no un requisito. Si quieres explorar el sentido y el vínculo, hay espacio para ello. Si prefieres quedarte en el cuerpo y la respiración, también. Tú marcas hasta dónde.
No. La complementa. Si estás en un proceso terapéutico, puedes seguirlo en paralelo.
Escríbeme por WhatsApp y te cuento todos los detalles. La inversión no paga solo cuatro videollamadas: incluye el estudio previo de tu cuerpo, el acompañamiento personalizado y tu ruta de regreso al ser.
No tienes que saber cómo seguir. No tienes que fingir que estás bien.
CUPOS LIMITADOS CADA MES
Llega como estás: con tu historia, tu amor, tu cansancio y tu dolor. No venimos a borrar la ausencia. Venimos a recordarte que no tienes que perderte dentro de ella.
Escríbeme “ALQUIMIA”